
El vasco encuentra en los paseos con su perra y las conversaciones con sus vecinos un respiro del fútbol, que también busca en el ajedrez y el golf
Lejos de querer jugar la carta de celebridad en este momento tan dulce de su carrera, a Unai Simón le gusta que los vecinos con los que coincide al pasear a su perra no tengan ni idea de fútbol. De hecho, lo cuenta como una de las mejores actividades que hacer por la tarde en Sopela, donde vive y mantiene conversaciones sobre trabajos y vidas que tienen poco que ver con la suya. El portero del Athletic y la Selección Española se refiere a este grupo como "la patrulla canina" y se toma muy en serio la pertenencia: "Llueve o truene, yo bajo con el paraguas aunque haya solo una persona".
Lo acaba de contar el propio futbolista en Athletic Talks, el pódcast oficial del club. Entre recuerdos de su trayectoria, ha explicado la importancia que tienen para él esos ratos en los que consigue dejar de pensar en su profesión. "Estar con los dueños de los perros del barrio porque no tienen ni idea de fútbol... es la hostia", contó. Y añadía: "Hablan de sus vidas, de su trabajo y sus cosas. Para mí es una maravilla".
Esa necesidad de ocupar la cabeza con otros asuntos también explica su afición al ajedrez. Aunque, antes de que nadie se haga una idea equivocada de sus habilidades fuera del campo, él mismo se encarga de rebajar las expectativas: "Soy malísimo. Que parece que ahora soy Karpov". Juega durante las concentraciones porque le ayuda a evadirse, algo que busca de forma deliberada: "Necesito algo que me separe del fútbol porque estoy siempre pensando en muchas cosas".
Últimamente también prueba con el golf, aunque en esto sí le importan las condiciones meteorológicas. "Llega el invierno y a la cueva. Jugar bajo la lluvia no me mola nada", reconoce. Con los vecinos y los perros hace una excepción; con el fútbol no le queda más remedio. Lo importante es que, más allá de lo bien o mal que se le dé cada afición, tiene claro para qué le sirven: "Son cosas para no pensar en el fútbol, es muy importante salir de ese espacio".
Al hablar de su retirada, Simón también se imagina una vida alejada del fútbol profesional. Agradece lo que ha podido vivir y destaca el trato recibido en el Athletic, pero es consciente de que su experiencia exitosa es la otra cara de la moneda de quienes no tuvieron la misma suerte. "He conocido mucha gente que se ha quedado por el camino y el fútbol le ha pisoteado... digamos que es una empresa que no trata bien a veces a la gente", reflexionaba. Lo que sí se ve es entrenando a niños, pero continuar en el circuito profesional es ya otra cuestión.
Pero, de momento, sigue en activo y el recién nombrado mejor portero del mundo en la gala del Balón de Oro se conforma con encontrar esa distancia a ratos, entre partidas de ajedrez y paseos por el barrio. Escuchar a otras personas hablar de sus trabajos forma parte del descanso del suyo.
Foto de portada | Gtres
En Xataka | Los hosteleros le han puesto ya una tarea al próximo Gobierno: que los 'mercaurantes' dejen de ser un negocio redondo.
Ver todos los comentarios en https://deportes.trendencias.com
VER 0 Comentario